¿Qué dice el yoga de la energía femenina y masculina?
- Mar

- hace 7 días
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La dicotomía contemporánea de “energía femenina” vs “energía masculina” se presenta hoy como una categoría espiritual firme que explicaría rasgos psicológicos y de comportamiento según el sexo de las personas. Sin embargo, al contrastar esta retórica con las fuentes se aprecia una historia algo más compleja.
La forma en que hoy popularmente se habla de “energías” proviene de un entrecruzamiento: la teorización de la dualidad del Sāṃkhya (Puruṣa y Prakṛti), la ontología del Tantra clásico (Śiva y Śakti), la energía sutil del Haṭhayoga medieval (canales energéticos, Idā y Piṅgalā nāḍī), todas ellas se reconfiguran en la modernidad por procesos coloniales y comerciales que transforman y segmentan la práctica del yoga, simplificando estos términos.
En consecuencia, la “energía” contemporánea funciona frecuentemente como un dispositivo cultural que naturaliza estereotipos de género bajo apariencia espiritual, más que como una heredada doctrina original que dicta comportamientos o tendencias energéticas por sexo.
No sé si tu algoritmo es parecido al mío, pero personalmente estoy algo cansada de ver cuentas en redes sociales con miles de seguidores que, bajo la apariencia de ofrecer un profundo proceso de autoconocimiento, en realidad perpetúan estereotipos y roles de género muy dañinos. Hacen creer a las mujeres que necesitan despertar su energía masculina para convertirse en mejores emprendedoras o gestionar sus finanzas de manera más efectiva. No tengo conocimiento de las fuentes de donde estas personas han obtenido su información, pero hoy quiero compartir algunas referencias sobre lo que realmente dicen algunos de los sistemas de conocimiento de la India al respecto.
La filosofía Sāṃkhya (influencia directa de los famosos yoga sūtra de Patañjali), habla de la dicotomía de Puruṣa (conciencia) y Prakṛti (naturaleza manifiesta y primordial).
Prakṛti es cambiante, sensorial, material. Puruṣa es testigo eterno, inmutable, inactivo. Prakṛti es el instrumento cognitivo (la mente), necesario para que Puruṣa como conciencia, se aísle. El conocedor y lo conocido. El objetivo es que Prakṛti sea el reflejo necesario para que Puruṣa se dé cuenta de su verdadera naturaleza y finalmente se separen el uno del otro. Son conceptos contrarios y duales, muy diferente al propósito del haṭhayoga y del yoga postural moderno que se practica hoy en todos los rincones del mundo.
Sāmkhyakārikā de Iśvarakṛṣṇa
Traducción al castellano de Laia Villegas a través del libro "Samkhya y Yoga" de Raquel Ferrández
(19) tasmāc ca viparyāsāt siddhaṃ sākṣitvam asya puruṣasya
kaivalyaṃ mādhyasthyaṃ draṣṭṛtvam akartṛbhāvaś ca //
Y por esto, puruṣa, cuya naturaleza es testimonial, es lo contrario (de prakṛti): aislado, ecuánime, observador e inactivo.
(20) tasmāt tat saṃyogād acetanaṃ cetanāvad iva liṅgam
guṇakartṛtve ca tathā karteva bhavaty udāsīnaḥ //
Debido a la relación (saṃyoga) de estos (puruṣa y prakṛti), el linga inconsciente parece consciente, y a causa de la actividad de los guṇa, el testigo parece ser activo.
(21) puruṣasya darśanārthaṃ kaivalyārthaṃ tathā pradhānasya
paṅgvandhavad ubhayor api saṃyogas tatkṛtaḥ sargaḥ //
El propósito de esta relación entre ambos, similar a la de un cojo y un ciego, es que puruṣa contemple a prakṛti (pradhāna) y se aísle de ella. Esta relación es creación, manifestación.
Los manuales de Haṭhayoga medieval concentran su interés en técnicas físicas, respiratorias y de transformación psico-corporal más que en una clasificación normativizada de comportamientos según género.
Los canales energéticos o nāḍī se relacionan con una función pránica, es decir, diferentes manifestaciones de la energía o śakti: se empiezan a introducir términos que utilizamos hoy en día como sol/luna, activo/pasivo, calor/frío para hacer referencia a Idā y Piṅgalā nāḍī (canal izquierdo y derecho). La dualidad sol/luna no implica género, sino dinámicas energéticas universales que se equilibran y unen en el canal central Suṣumṇā, “el que otorga todos los siddhis y destruye toda enfermedad”.
Quizás te ayude a comprender mejor los pares de opuestos -más allá de la dualidad- alguno de estos ejemplos:
La inhalación es ascenso, la exhalación es descenso. Son opuestos, pero una empuja a la otra y ninguna tiene sentido por sí misma. Respiras porque ambas se enlazan.
Una pieza de puzzle tiene un saliente (convexo) y otra un hueco (cóncavo). Son opuestos, pero solo encajan y cobran sentido juntas.
La cresta de la ola sólo existe por el vacío y la retracción que la preceden. Son fases del mismo flujo de energía.

Vāsiṣṭha Saṁhitā
Traducción del inglés extraída del libro "Roots of yoga" de James Mallinson y Mark Singleton (2017)
(27) Idā y Piṅgalā están a su izquierda y derecha. Idā se sitúa a su izquierda y Piṅgalā a su derecha.
(28) La luna y el sol se mueven en Idā y Piṅgalā. Se sabe que la luna está en Idā; se dice que el sol está en Piṅgalā.
(29) Se dice que la luna tiene predominio del guṇa tamas, y el sol de rajas; son estos dos los que causan el tiempo, con sus días y noches.
(30) Suṣumṇā consume el tiempo: esto que se ha enseñado es un secreto.
Yogabīja
Traducción del sánscrito y ensayo de Adrián Muñoz "Gorakṣaśataka y Yogabīja. Dos textos seminales de haṭhayoga"
(89) yo 'pānaprāṇa yogaḥ svarajoretasos tathā
sūryācandramasor yogo jīvātmaparamātmanoḥ
El yoga es la unión del prāṇa con el apāna,
del fluido menstrual con el semen,
de la luna con el sol,
y del ser encarnado con el Ser Supremo.
(90) evaṃ tu dvandajālasya saṃyogo yoga ucyayte
Por esto, a la conjunción de la red de opuestos
se le conoce como yoga.
Haṭha Pradīpikā. Sección II Ṣaṭkarma y Prāṇāyāma
Traducción del sánscrito de https://www.sanskrit-trikashaivism.com/
(8) Prāṇaṁ sūryeṇa cākṛṣya pūrayedudaraṁ śanaiḥ|
Vidhivatkumbhakaṁ kṛtvā punaścandreṇa recayet||
Y después de atraer a la energía vital por el (canal) del sol (sūryeṇa) --la fosa nasal derecha--, debería llenar (su) vientre gradualmente. Tras realizar Kumbhaka --detención y retención del aliento-- debidamente, debería exhalar de nuevo por el (canal) de la luna (candreṇa) --la fosa nasal izquierda--||
La filosofía del Tantra no dual, devuelve centralidad a la energía (śakti) pero de forma dinámica, ambivalente y a menudo subversiva de los roles sociales. Śakti y Śiva no son femenino o masculino en el sentido biológico o de dualidad de género.
Ella es poder cósmico activo, la fuerza que manifiesta y sostiene el universo, inseparable de Śiva, la conciencia pura. A diferencia de la filosofía Sāṃkhya que hemos visto al principio, la filosofía del tantra clásico tiene como eje principal la unión e integración de estos dos conceptos metafísicos en el cuerpo del y la practicante. Como es adentro, es afuera. En el Vijñanabhairava tantra, se usa la metáfora de la llama de una lámpara para indicar que no es distinta de su luz, así como los rayos del sol no son diferentes del propio sol. Śiva es Śakti. Śakti es Śiva.
La separación es una ilusión
Vijñanabhairava Tantra
Traducción del inglés extraída del libro "Vijñanabhrairava or Divine Consciousness" de Jaideva Singh
(20) Śaktyavasthāpravistasya nirvibhāgena bhāvanā /
Tadāsau Śivarūpī syāt śaivī mukham ihocyate //
Cuando alguien entra en el estado de Śakti (es decir, se identifica con Śakti), surge la sensación de no distinción (entre Śakti y Śiva), y entonces adquiere el estado de Śiva, pues en los āgamas (tradición), ella (Śakti) es declarada como la puerta de entrada (a Śiva) (Śakti es como el rostro de Śiva).
(21) Yathālokena dīpasya kiraṇair bhāskarasya ca /
Jñāyate digibhāgādi tadvac chaktyā Śivaḥ priye //
Así como mediante la luz de una lámpara y los rayos del Sol se conocen porciones del espacio, etc., así también, oh amado, mediante Śakti se conoce (es decir, se vuelve a reconocer) a Śiva (que es el Ser esencial de uno mismo).
Siddha Siddhānta Paddhati
Traducción del inglés extraída del libro "Roots of yoga" de James Mallinson y Mark Singleton (2017)
(26) La diosa está en Śiva; Śiva está en la diosa. Hay que saber que no hay diferencia entre ellos, de la misma manera que no hay diferencia entre la luna y la luz lunar.
(27) Por eso se ha establecido que los grandes yoguis adeptos alcanzan el nivel supremo mediante el descenso de la diosa superior.
Devīmāhātmyam. Cap. V
Traducción de Jordi Morel facilitada por Carme Nalinī
yā devī sarvabhūteṣu / mātṛrūpeṇa saṃsthitā
yā devī sarvabhūteṣu / śaktirūpeṇa saṃsthitā
yā devī sarvabhūteṣu / śāntirūpeṇa saṃsthitā
namastasyai namastasyai / namastasyai namo namaḥ
Aquella diosa (que está) en todos los seres, que tiene la apariencia de madre;
aquella diosa (que está) en todos los seres, que tiene la apariencia de energía;
aquella diosa (que está) en todos los seres, que tiene la apariencia de paz;
(que haya) un saludo reverencial hacia ella.
Este es el tercer himno del Devīmāhātmyam. También conocido como Durgā saptashati, este himno contiene más de veinte slokas que comienzan con "yā devī sarvabhūteṣu", lo que indica que la Devī (Diosa/Śakti) está presente en todas las criaturas manifestada como consciencia, poder, intelecto, memoria, sueño, ilusión, deseo, actividad, prosperidad, perdón, fe, belleza. Quizás deberíamos empezar a entender que Ella, en realidad, Es todo lo que vemos, oímos, pensamos, sentimos, percibimos, soñamos, imaginamos y hacemos.

¿Cuándo la energía se volvió género?
Como ocurre en todas las disciplinas, existen diversas teorías. Y aunque los factores son infinitos y diversos (como el lenguaje limitante de las traducciones de los textos sánscritos, por ejemplo), hay quienes sostienen que la Teosofía de Helena Blavatsky y la teoría de los arquetipos Ánima/Ánimus de Carl G. Jung podrían ser la fuente de esta reinterpretación y el origen de la creación moderna del “sagrado masculino y femenino”. Estas dos corrientes -que más tarde darían paso al New Age-, nos hablan de géneros psicológicos, dualidad moral y natural, no de conceptos ontológicos como hacen Sāṃkhya, hathayoga y Tantra.
Helena Blavatsky (fundadora de la Sociedad Teosófica), reinterpreta algunos de los textos que hemos visto más arriba bajo clave dualista sexualizada. Introduce por primera vez el lenguaje de "masculino activo" vs "femenino creativo". Lo presenta como ley universal del cosmos, proyectando categorías occidentales sobre la cosmología india. La distorsión es que se introduce el género donde no lo había.
La Doctrina Secreta de Helena Blavatsky (1888)
Śiva is the male divine spirit, Śakti is the female universal creative force.
Śiva es el espíritu divino masculino, Śakti es la fuerza creativa femenina universal.
The two divine energies, male and female, the positive and the negative, are the two forces of nature, whose equilibrium results in creation.
Las dos energías divinas, masculina y femenina —positiva y negativa— son las dos fuerzas de la naturaleza, cuyo equilibrio produce la creación.
Aquí Blavatsky traduce la dualidad śiva–śakti del tantra no dual (que en los textos originales no tiene connotación de género biológico ni psicológico) en una dualidad moral y naturalista, anclada en la física del siglo XIX (positiva/negativa) y en los estereotipos de género occidentales. Así, el tantra pasó de ser una metafísica de la energía universal a una psicología espiritual binaria, donde “lo femenino” se asocia con lo pasivo, lo intuitivo, lo emocional, y “lo masculino” con lo activo, racional y creador.
Carl Gustav Jung, padre de la psicología profunda y la psicología analítica, atribuye cualidades emocionales y psicológicas a los pares de opuestos ánima femenina/ánimus masculino, vinculándolos a estereotipos de género. Śakti ya no es un poder cósmico: ahora es una fuerza psíquica dentro del individuo.
Mysterium Coniunctionis de Carl G. Jung (1955)
The syzygy of feminine anima and masculine animus is the primordial pair from which psychic wholeness emerges.
La sizigia (contraposición) del ánima femenina y el ánimus masculino es la pareja primordial de la que emerge la plenitud psíquica.
Aquí ya se consolidan las cualidades arquetípicas de la energía femenina y masculina que nos acompañan hasta el día de hoy.

Entonces...¿por qué la iconografía recurre siempre a imágenes de cuerpos según el sexo para representar a las divinidades?

Lo cierto es que esta emplea el cuerpo y el sexo como un lenguaje simbólico y pedagógico, en lugar de utilizarlos para establecer separaciones o jerarquías. En particular, las Devī (diosas femeninas) encarnan la naturaleza multifacética de la energía (Śakti), lo que sugiere que solo existe una única energía, aunque con distintas manifestaciones.
Los seres espirituales trascienden la forma corpórea, pero los humanos solemos personalizarlos atribuyéndoles un género o consideramos que en otro tiempo tuvieron una formal mortal, lo que da un toque de literalidad a nuestro modo de identificarnos. La mayoría de las veces, esta apariencia generizada tiene que ver con unas ideas culturales concretas sobre feminidad y masculinidad que varían con el tiempo.
Belinda Crerar en "Veneradas y Temidas. El poder femenino en el arte y las creencias", en The British Museum (2022)
Tal como los historiadores de las religiones han observado desde hace tiempo, las tradiciones que veneran el "poder divino femenino" no necesariamente otorgan a las mujeres una mayor autoridad socioeconómica o política, ni un estatus social más elevado.
Rajeswari Sunder Rajan, "Is the Hindu Goddess a Feminist?", en Economic and Political Weekly, 33 (1998)
Haría falta un artículo o estudio específico para este tema (simbolismo femenino y valoración social de las mujeres), pero yo personalmente me quedo con que la iconografía de cuerpos femeninos como el de Kālī ha podido ayudar -y seguramente lo siga haciendo- a que muchas mujeres reconozcan poderes internos que jamás de otro modo podrían haber considerado como propios (fuerza, poder, ferocidad, libertad).
En modo de resumen, podríamos decir que lo “espiritual” no es automáticamente emancipador, pues también puede ocultar y naturalizar relaciones de poder. Por eso, discursos como “mujer, despierta tu energía masculina para conectar con la estructura, la claridad y el orden” no sólo simplifican en exceso, sino que confunden patrones humanos con aspectos metafísicos, algo muy alejado del propósito real del yoga. No sé si este discurso es aplicable a otras disciplinas, pero en el contexto del yoga, identificarnos con cualidades limitadas puede alejarnos del verdadero propósito: despojarnos de todo aquello que no somos en esencia.
Los estereotipos de género existen y merecen ser cuestionados (y mucho). Pero no desde más dualidad, sino desde la liberación: de roles, de mandatos, y de discursos pseudo espirituales que intentan hacernos encajar en categorías que nunca formaron parte del sentido real.
¿Es posible vender libertad -a un gran coste- a través de ataduras psicológicas y necesidades infundadas?. Por desgracia, creo que todxs sabemos la respuesta. Y como siempre les digo a las y los estudiantes de Espai Durgā (mi escuela de yoga): no te creas nada de lo que digo. Te animo a que sigas explorando por tu cuenta y encuentres tu verdad. Solo así, a través de tu propio discernimiento, práctica y sentido, podrás ser realmente libre. Yo me he equivocado muchas veces hasta escribir estas líneas, y por supuesto, lo seguiré haciendo por mucho tiempo más. De momento, comparto con amor y devoción los aprendizajes que hasta ahora he podido (de)construir, sin ningún otro objetivo que cuestionar lo que puede limitar nuestro camino.
Oṃ namaḥ śivāya
Om, reverencias a śiva
Jai Mā!
¡Victoria a la Madre!
LENGUAJE BÁSICO PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO
Estereotipos de género / Prejuicios de género
Los estereotipos de género son las creencias sobre las características que los hombres y las mujeres tienen que tener y desarrollar. Ejemplo: estereotipos masculinos: dinamismo, agresividad, ambición o dificultades en la expresión de las emociones; estereotipos femeninos: coquetería, emotividad, intuición, frivolidad, ternura o dependencia.
Los prejuicios de género son las conclusiones que se realizan sobre las habilidades o capacidades de una persona en función del sexo al que pertenecen, sin tener conocimiento cierto de que eso sea así. Ejemplo: Los hombres conducen mejor que las mujeres. Las mujeres cocinan mejor que los hombres.
Roles de género
Los roles de género son comportamientos adquiridos en una sociedad, una comunidad o grupo social determinado, según los cuales las personas están condicionadas para percibir como masculinas o femeninas ciertas actividades, tareas y responsabilidades.
Sexo / Género
El sexo viene determinado por la naturaleza, nacemos hombre o nacemos mujer. Son las características biológicas que distinguen al macho de la hembra. No es algo que se aprenda, son características biológicas difícilmente modificables. Ejemplo: Los hombres tienen barba, las mujeres no.
Género es la construcción social y cultural que define las diferentes características emocionales, afectivas, intelectuales, así como los comportamientos que cada sociedad asigna como propios y naturales de hombres o de mujeres. Ejemplo: Los hombres no llevan falda, las mujeres si.
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